
La Virgen del Perpétuo Socorro.
¿Conócete a ti mismo es preséntate a ti mismo? Cada día un nuevo día. Cada día es como una Vírgen. Si hay un pasado, un presente y futuro, debería haber un cuarto momento. ¿Por qué? El tiempo es contenedor, nos contiene. El que realiza el movimiento, es el sujeto. La Virgen nos contiene, nos recibe.
Unamuno en su "Niebla" habla de una corriente que va en reversa, del mañana al ayer. No la imagino así, aunque siempre me gustó esa imagen. La imagino como una corriente que sostiene a las tres anteriores. Pasado, presente, futuro.
Si cada día es diferente, cada día una nueva presentación. Un constante beso en la mejilla en cada amanecer, en cada "mucho gusto" al espejo.
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